“La solidaridad es una forma de vida”: Juan Pablo Rodríguez compartió su historia y su compromiso con quienes más lo necesitan

Juan Pablo Rodríguez, fundador de Un Tatuaje por una Sonrisa, participó este martes del programa Stream Abierto de Mi Valle Medios junto a Lux Producciones, donde repasó su historia de vida, su trabajo solidario y el compromiso que sostiene desde hace más de 15 años acompañando a familias en situaciones de vulnerabilidad.

Durante la entrevista, Rodríguez aseguró que la fe ocupa un lugar central en su vida y destacó que la solidaridad, la empatía y el amor al prójimo fueron transformando su manera de ver el mundo. “Mi mejor socio es Dios”, expresó al referirse al motor que lo impulsa a continuar ayudando a quienes atraviesan momentos difíciles.

El referente social recordó su pasado marcado por las adicciones y explicó que la fundación nació como una forma de cambiar el rumbo de su vida y el concepto que sus hijos tenían de él. “Descubrí una vocación de servicio que ni yo sabía que tenía”, señaló.

A lo largo de los años, la organización se convirtió en un puente entre las necesidades de cientos de familias y una comunidad solidaria que responde ante cada convocatoria. Rodríguez destacó que el acompañamiento de miles de personas a través de las redes sociales ha permitido concretar campañas que parecían imposibles.

Entre los casos más destacados mencionó la colecta realizada para una niña de Río Ceballos, para la que lograron reunir 20 millones de pesos en apenas dos días. También recordó acciones solidarias en Alta Gracia y localidades cercanas, colaborando con familias de Villa Parque Santa Ana y otros puntos de la región.

Para Rodríguez, la clave está en la confianza y la transparencia. “Yo solo hago de puente entre el problema y la solución”, afirmó, al tiempo que resaltó el rol fundamental de quienes colaboran con cada campaña.

En un tramo especialmente emotivo de la entrevista, contó que recientemente fue diagnosticado con cáncer y debió atravesar una cirugía seguida de sesiones de quimioterapia. Sin embargo, lejos de detener su actividad solidaria, aseguró que continuó trabajando y acompañando causas sociales. “Si a otros les digo que se levanten y sigan adelante, yo tengo que predicar con el ejemplo”, reflexionó.

Rodríguez también dejó un mensaje para quienes desean ayudar pero aún no se animan a dar el paso. Reconoció que el camino de la solidaridad está lleno de desafíos y frustraciones, pero sostuvo que cada aporte cuenta. “Sin ese peso que alguien dona, muchas veces no se llega al objetivo”, afirmó.

Finalmente, destacó que más allá de las colectas y campañas, su deseo es que algún día muchas de las necesidades que hoy cubren organizaciones solidarias puedan resolverse desde las políticas públicas, garantizando derechos y oportunidades para todos.

Quienes deseen conocer más sobre el trabajo de la fundación pueden seguir sus redes sociales bajo el nombre Un Tatuaje por una Sonrisa, donde se difunden campañas, historias y acciones solidarias en toda la provincia.

– Muchas gracias Juan por estar-

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