En el marco del programa Stream Abierto junto a Lux Producciones , la abogada querellante Daniela Ferrari analizó el desarrollo del juicio por el caso de violencia de género que tiene como víctima a Valentina Bustos Lunch, una causa que conmocionó a Alta Gracia y que hoy se encuentra en su etapa de debate oral.
Ferrari calificó al expediente como un caso emblemático para la ciudad y señaló que, más allá del tiempo transcurrido, las consecuencias de la violencia siguen presentes.
“Es una herida que no se borra más. Se aprende a vivir con ella, se aprende a sobrellevarla, pero desaparecer es muy difícil”, afirmó.
La abogada confirmó que Valentina declaró durante más de cuatro horas ante el tribunal y relató los distintos episodios de violencia denunciados. Según explicó, el testimonio estuvo acompañado por pruebas, pericias y declaraciones que respaldan cada uno de los hechos investigados.
“Cada denuncia que Valentina hizo fue respaldada por una prueba directa. Ese sustento es lo que demuestra que los hechos existieron”, sostuvo.
Uno de los momentos más impactantes de la entrevista fue cuando Ferrari se refirió a los testimonios policiales incorporados al juicio. Según relató, una de las agentes que intervino en el procedimiento aseguró no haber visto nunca una escena similar durante sus años de servicio.
La letrada describió que los efectivos encontraron mechones de cabello arrancados, rastros de sangre y a los hijos de la víctima presentes durante los hechos denunciados.
“La Policía dijo que nunca había visto tanto pelo arrancado dentro de una habitación de niños”, expresó.
Ferrari remarcó además que la declaración de los efectivos resulta clave para reconstruir lo ocurrido aquella noche y respaldar el relato de la víctima.
“Si la Policía no llegaba, hoy no estaba sentada declarando esas cuatro horas y media”, aseguró.
Durante la entrevista también cuestionó la estrategia de la defensa y explicó que, según la teoría presentada en el juicio, la propia víctima se habría autolesionado para perjudicar a su expareja.
“La estrategia sostiene que Valentina se autogolpeaba sola y que buscaba perjudicarlo. Nosotros entendemos que toda la prueba producida demuestra otra realidad”, señaló.
Ferrari también profundizó sobre las dinámicas de control, aislamiento y violencia que suelen atravesar las víctimas en este tipo de situaciones.
“Primero se encargó de aislarla de su familia y de sus amigos. Después de convencerla de que no tenía cómo salir de esa situación ni a quién recurrir”, explicó.
Finalmente, indicó que las próximas audiencias serán determinantes, ya que restan declarar médicos, peritos y profesionales que asistieron tanto a la víctima como al imputado.
El juicio continuará los próximos días con la incorporación de nuevas pruebas y testimonios considerados fundamentales para la resolución del caso.
