Con una importante convocatoria popular, el Centro Vecinal de La Quintana realizó un gran locro comunitario que reunió a más de 300 personas en una jornada marcada por el encuentro, la música y el compromiso con el futuro del pueblo.
El evento también tuvo un fuerte valor simbólico e histórico para la comunidad. Durante más de un siglo, La Quintana fue un pueblo sin comuna, donde los propios vecinos debieron organizarse y autogestionarse para resolver las necesidades básicas de la localidad.
En el año 2001, representantes de históricas familias de La Quintana conformaron la Asociación Civil de Vecinos, encabezada por Luis García Montaño, Eduardo Spadano y Juan Cleen. Sin apoyo estatal, fueron quienes impulsaron obras fundamentales para el crecimiento del pueblo, realizando plazas, caminos y distintas mejoras comunitarias.
Además, durante 25 años la asociación estuvo a cargo de la provisión de agua para los vecinos, sosteniendo un servicio esencial para la comunidad.
En una reciente asamblea, los integrantes de la histórica institución designaron a Cristian Giménez como nuevo presidente del Centro Vecinal y también de la Asociación Civil, acompañado por un equipo integrado por vecinos de la localidad.
“Nuestro pueblo tiene muchas necesidades. La falta de servicios públicos de agua y electricidad, el mantenimiento de calles, el alumbrado público y el transporte, entre otros problemas, están hundiendo al pueblo. Debemos trabajar todos juntos para salir adelante y lograr el progreso”, sostuvo Giménez durante el encuentro.
La jornada contó además con la participación de músicos locales y academias de danza de San Isidro y La Quintana, en un clima de unión y participación vecinal.
Cabe destacar que, tiempo atrás, la Legislatura de Córdoba aprobó la ampliación del ejido de San Isidro, estableciendo jurídicamente la unión entre San Isidro y La Quintana. Sin embargo, para gran parte de los vecinos de La Quintana esa integración nunca terminó de consolidarse en la práctica, ya que la comunidad continúa sosteniendo una fuerte identidad propia, marcada por su historia de autogestión, independencia y organización vecinal.

