Caso Agostina Vega: la querella pidió investigar y detener al amigo de la madre, el hombre que la vio por última vez

La adolescente de 14 años desapareció el sábado por la noche en Córdoba. La familia denuncia demoras, apunta contra un hombre de 33 años y cuestiona las primeras horas de investigación.

La desaparición de Agostina Vega genera una profunda conmoción en Córdoba capital. La adolescente de 14 años es intensamente buscada desde la noche del sábado 23 de mayo de 2026 y, con el correr de las horas, la causa comenzó a sumar datos inquietantes, hipótesis y fuertes cuestionamientos por parte de la familia.

La investigación está siendo llevada adelante por la fiscalía a cargo de Raúl Garzón, mientras continúan los operativos y el análisis de cámaras de seguridad, teléfonos y testimonios.

Agostina Madeleine Vega fue vista por última vez alrededor de las 22:30 del sábado. Según la reconstrucción inicial, salió desde la vivienda de su madre en barrio General Mosconi y tomó un remís conducido por una persona conocida de la familia. El viaje terminó en la zona de Fragueiro y Juan del Campillo, en barrio Cofico.

Allí, de acuerdo a testimonios incorporados a la causa, la esperaba un hombre de aproximadamente 33 años identificado como G.B., señalado ahora como una de las piezas centrales de la investigación. La hipótesis que maneja la Justicia indica que, tras caminar unas cuadras, Agostina podría haber subido a un Volkswagen Gol rojo, vehículo que hoy concentra gran parte de la atención de los investigadores.

Desde la querella que representa al padre de la menor —integrada por la Dra. Fernanda Alaniz y el Dr. Gino Torreani— sostienen que las primeras horas fueron desaprovechadas y consideran que el hombre que recibió a Agostina “ya debería estar detenido o al menos citado como investigado”.

Además, la familia viene denunciando públicamente demoras en el análisis de cámaras, lentitud en la toma de testimonios y la falta de funcionamiento de domos de seguridad que podrían haber sido claves para reconstruir los movimientos de la adolescente.

En paralelo, familiares, amigos y allegados realizaron protestas y pedidos públicos para exigir mayor celeridad en la investigación y la activación de todos los protocolos de búsqueda.

En diálogo con Mi Valle, la abogada Fernanda Alaniz dejó fuertes definiciones sobre el avance de la causa, las inconsistencias detectadas y las dudas que rodean al entorno de la adolescente.

ENTREVISTA COMPLETA

—La familia habla de demoras en las primeras horas de investigación. ¿Sienten que se perdió tiempo clave en un caso donde cada minuto puede ser determinante?

—Si bien el padre de Agostina, a quien representamos, tomó conocimiento 18 horas después de la desaparición a través de un tercero, ya se tenía conocimiento de que la persona que vio por última vez a Agostina fue alguien del círculo de amigos de la madre, que vive a dos cuadras del lugar donde Agostina bajó del remis. Fue quien la recibió y pagó el viaje. Además, se la vio caminando con este sujeto de 33 años, de acuerdo a información recabada por cámaras del sector, que no son las de los domos. Creemos que este dato, obtenido en un primer momento, debió ser disparador de allanamientos o mínimamente de la demora de esta persona. Las primeras horas son clave en una causa como esta y nos resulta al menos sospechosa la situación.

—Usted mencionó que la persona que habría recibido a Agostina no sería alguien desconocido para ella. ¿Qué nivel de vínculo existía y por qué creen que eso puede cambiar el enfoque de la causa?

—Sabemos que esta persona, G.B., de 33 años, por un diálogo informal que se tuvo con él, tenía mucha información de la vida privada de Agostina. En su casa se están haciendo movimientos y efectivamente tiene antecedentes penales.

—En las últimas horas trascendió la pista de un Gol rojo y de un hombre con antecedentes. ¿La Justicia está investigando una posible captación previa o una situación planificada?

—En relación al auto rojo, son solo dichos de G.B. No se cuenta con ningún grado de certeza sobre la existencia del rodado.

—¿Qué inconsistencias o zonas oscuras encontraron ustedes en los relatos de las personas que estuvieron con Agostina antes de desaparecer?

—Nos resulta extraño que esta persona allegada al círculo de amigos materno de Agostina no haya tenido ningún tipo de reparo en dejarla sola a altas horas de la noche, según sus propios dichos, ni tampoco que se fuera en un vehículo desconocido. Tampoco hay indicios de que haya dado aviso a la familia. Además nos preguntamos: ¿por qué pagó él el remis?, ¿cuándo pactó esto con Agostina? No hay respuestas. No queremos lanzar una hipótesis tan contundente o fuerte, sin embargo, por lo relatado no podemos descartar ninguna.

—Más allá de la búsqueda puntual, ¿cree que este caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de muchos adolescentes frente a redes de manipulación, violencia o explotación que a veces pasan inadvertidas?

—Totalmente. Los adolescentes son un blanco fácil. Estamos ante una ausencia total de medidas preventivas, de gestiones de concientización en las escuelas, ni hablar de la poca inversión por parte del Gobierno en reparar los domos de la ciudad. No es la primera vez que son claves para resolver un caso y no funcionan.

—¿Existe algún dato, pista o algo que brinde algún indicio sobre el paradero de Agostina?

—El celular de Agostina se apagó el sábado 23 de mayo luego de encontrarse con este sujeto. Todas las miradas están puestas allí. Queremos saber dónde está Agostina y apelamos a la buena fe de vecinos, compañeros del colegio y amigas del barrio que puedan aportar datos.

—¿Este hombre señalado era pareja de la madre de Agostina? ¿Pudieron comprobar o tienen certezas sobre ese vínculo?

—En cuanto a la relación de G.B. y la mamá, está manifestado que son amigos. No obstante, de las propias declaraciones de los abuelos surge que Agostina envió un audio a una amiga diciendo que se iba a encontrar con el novio de la madre para darle una sorpresa.

—¿Por qué el padre terminó enterándose de la desaparición por terceros? ¿No había relación o diálogo entre los padres de Agostina?

—Entre los progenitores de Agostina no hay un vínculo fluido, entendemos. Queremos creer que por eso no se le dio aviso antes al padre.

—¿Hacía mucho que el padre no veía a su hija?

—Agostina y el papá tenían un régimen de comunicación abierto, dado que la joven residía con la madre y coordinaba directamente con el padre los encuentros.

Cómo colaborar con la búsqueda
Al momento de desaparecer, Agostina vestía jean negro, buzo bordó y zapatillas blancas. Es de contextura delgada, tez trigueña y cabello negro.
Cualquier persona que pueda aportar información sobre su paradero puede comunicarse de inmediato al 911, dirigirse a cualquier sede policial o judicial, o contactarse al teléfono difundido por la familia: 351-5192014.