El exconcejal Roberto Brunengo defendió la convocatoria encabezada por Rodrigo de Loredo en Alta Gracia este martes por la tarde, relativizó las críticas por las ausencias y cuestionó a sectores mediáticos por intentar instalar “un radicalismo desmotivado”.
Con un tono claramente desafiante y apuntando tanto a la lectura política como mediática de la cobertura, el exconcejal de Roberto Brunengo salió al cruce de las interpretaciones que marcaron como “vacía” la convocatoria encabezada por Rodrigo de Loredo en el comité radical de Alta Gracia. Lejos de esquivar la polémica, Brunengo defendió la reunión, cuestionó la lógica de ciertos medios y aseguró que dentro del radicalismo “hay discusión, renovación y vocación de poder”.
El dirigente sostuvo que no coincide “en absoluto” con la mirada que describió un comité prácticamente vacío y aseguró que participaron representantes de todo el departamento Santa María, además de legisladores provinciales y dirigentes de distintos sectores internos.
“Esta reunión no fue pensada como un acto masivo de campaña, sino como un espacio donde se pudiera reflexionar sobre la realidad de Córdoba en general y de nuestro departamento en particular”, expresó.
Brunengo también respondió sobre las ausencias que generaron ruido político, especialmente las de referentes como Martín Barrionuevo y Leandro Morer. En ese sentido, evitó confrontar directamente, aunque dejó mensajes con lectura interna. “El caso de Barrionuevo deberá explicarlo él, sobre todo en la casa que le dio la posibilidad de ser concejal de Alta Gracia”, disparó. Sobre Morer, en cambio, planteó una mirada más vinculada al recambio generacional: “Quienes ya hemos cumplido funciones en el Estado durante mucho tiempo debemos dejar espacio a nuevos protagonistas y nuevas formas de pensar”.
En esa línea, incluso se excluyó a sí mismo de cualquier búsqueda de protagonismo y mencionó al dirigente Germán Rodríguez como parte de una generación de radicales “sin ambiciones desmedidas”, pero con ideas para aportar al debate partidario.
Uno de los puntos más fuertes de sus declaraciones estuvo centrado en el presente ideológico de la UCR. Brunengo reconoció que existe un proceso interno de revisión frente al nuevo escenario político nacional y provincial.
“Hay sectores del radicalismo que están intentando interpretar el clima de época. Hay dogmas que, por la evidencia, han caído. Entonces hay que aggiornar las ideas y el pensamiento del partido para volver a tener expectativas ciertas de recuperar el poder tanto en la Provincia como en la Ciudad”, afirmó.
Respecto a la figura de De Loredo, aseguró que la actividad en Alta Gracia fue apenas el inicio de una recorrida provincial donde el dirigente viene consolidando su posicionamiento político y preparando el terreno para una futura candidatura.
“Ya vendrán más adelante las actividades masivas. Ahí vamos a demostrar la capacidad del radicalismo de movilizar a la militancia”, sostuvo.
Sin embargo, el tramo más filoso llegó al final. Entre risas, pero sin abandonar el tono crítico, Brunengo deslizó que existe una intención de mostrar a la UCR como un espacio vacío o desmoralizado y apuntó directamente contra parte del ecosistema mediático. “Intuyo una cierta intención de direccionar las preguntas para mostrar un partido vacío, desmotivado o desmoralizado. Nada más lejano a eso”, afirmó. Y cerró con una frase que seguramente generará repercusiones: “Muchas discusiones importantes no se pueden dar en gran parte de los medios tradicionales porque están inundados de una obscena pauta oficial”, cerró.
