Torres lanzó CBA Me Capacita con un fuerte mensaje político: más Estado, más territorio y cero ajuste en formación

Con un discurso de fuerte tono político, el ministro de Desarrollo Social y Promoción del Empleo de la Provincia, Marcos Torres, encabezó este lunes el lanzamiento de una nueva edición de CBA Me Capacita y convirtió la presentación del programa en algo más que un anuncio de gestión: en una defensa explícita del rol del Estado, de la territorialidad y del llamado modelo Córdoba. La actividad reunió a intendentes y jefes comunales de distintos puntos de la provincia, entre ellos dirigentes del departamento Santa María, en una foto que también tuvo lectura política y territorial.

Lejos de un discurso meramente técnico, Torres buscó plantarse sobre uno de los debates de época. Y lo hizo con una frase que resumió el sentido político de toda su intervención: “En Córdoba la capacitación no se ajusta: se sostiene y se amplía”. No fue una línea más. Fue una definición de rumbo, una manera de marcar diferencias y de dejar en claro que, para la gestión provincial, la formación para el trabajo no entra en la lógica del recorte, sino en la de la inversión estratégica.

El ministro sostuvo que “el futuro no se espera, se construye” y afirmó que detrás de cada oportunidad hay una decisión personal, pero también un Estado que no puede mirar desde la tribuna. En esa línea, defendió la presencia estatal como herramienta concreta para generar condiciones, abrir caminos y acompañar a quienes buscan capacitarse para mejorar su presente.

La nueva edición de CBA Me Capacita llegará este año a 293 localidades, con una oferta de más de dos mil cursos, ampliando de manera fuerte su despliegue territorial. Torres puso el acento justamente ahí: en que las oportunidades no pueden quedar concentradas ni diseñarse desde un escritorio en la Capital. Dijo que los cursos se piensan con cada comunidad, según sus necesidades, su perfil productivo y sus posibilidades de desarrollo. En otras palabras: federalismo concreto y no de ocasión.

En ese tramo del discurso, el intendente de Alta Gracia en uso de licencia, también dejó ver su propia identidad política. Recordó su paso por la gestión local, habló de lo que implica gobernar cerca de la gente y valoró especialmente la presencia de intendentes y jefes comunales en el acto. No fue casual. El mensaje buscó mostrar que este programa no se baja en soledad desde la Provincia, sino que se monta sobre una red política y territorial que lo vuelve posible en cada rincón de Córdoba.

Torres también respaldó con datos el peso del programa. Señaló que, a partir de una encuesta realizada a egresados, el 40% logró cambiar de trabajo, el 63% vinculó lo aprendido con el empleo que busca y el 98% consideró útil la formación recibida. A eso sumó otro número de alto contenido político: el 65% de quienes participan son del interior. Es decir, no se trata solo de un programa voluminoso, sino de una política que impacta con fuerza fuera de los grandes centros urbanos.

En tiempos donde el ajuste suele colarse como argumento automático, Torres eligió pararse en la vereda opuesta y dar una señal clara: la capacitación, dijo, no es un gasto prescindible, sino una herramienta directa de movilidad social, empleo y desarrollo. La idea atravesó todo el discurso y funcionó como columna vertebral del mensaje político del acto.

Otro punto fuerte fue el anuncio de una Plataforma Integral de Formación y Empleo, presentada como un puente entre quienes se capacitan y el mundo laboral. Según explicó, permitirá orientar recorridos, construir perfiles laborales, acceder a cursos según intereses y conectar esa formación con búsquedas concretas de empresas e instituciones. El planteo fue claro: que la capacitación no termine en el aula o en el taller, sino que encuentre su continuidad natural en el trabajo.

En el cierre, Torres fue todavía más explícito y llevó el mensaje al terreno político puro. “CBA Me Capacita no es solo un programa. Es una decisión política. Es una forma de gobernar. Es el modelo Córdoba”, afirmó. Con esa frase, el ministro no solo cerró el lanzamiento: también trazó una línea discursiva que excede al programa y se inscribe de lleno en la narrativa que el oficialismo provincial busca consolidar.