Verano exigente, ¿servicio en pie?: cómo está el suministro de agua en Alta Gracia

Las altas temperaturas y la crecida del río pusieron a prueba el sistema de agua potable en Alta Gracia, pero “las mejoras en la infraestructura permitieron garantizar el servicio en la mayor parte de la ciudad”, señalaron desde la Cosag..

En diálogo con Mi Valle Medios, Ennio Mazzinni, presidente de la cooperativa, aseguró que el servicio de agua potable en Alta Gracia “funciona de manera satisfactoria, aun en pleno verano, con temperaturas extremas y un río Anisacate crecido que puso a prueba el sistema”

Mazzinni destacó además que “a diferencia de otras ciudades de la región que sufrieron cortes prolongados por el ingreso de barro a las plantas potabilizadoras, Alta Gracia logró sortear la situación sin inconvenientes gracias al trabajo preventivo y a la rápida respuesta técnica del personal”

Durante la entrevista también se refirió a situaciones puntuales, como roturas de cañerías ocasionadas por obras en ejecución, entre ellas la ampliación de la red cloacal en barrio General Bustos, aclarando que “se trata de hechos aislados que se resuelven en el momento y no afectan el funcionamiento general del servicio”.

El titular de COSAG remarcó -por otra parte- que “gran parte de los problemas históricos de abastecimiento fueron solucionados gracias a obras realizadas durante el invierno y a un trabajo coordinado con la Secretaría de Servicios Públicos municipal, lo que permitió mejorar notablemente zonas como La Viña, Parque San Juan, General Bustos, La Perla, Villa Camiares, Portales del Sol y otros sectores que antes requerían asistencia con camiones cisterna”.

En barrios como Portales del Sol, explicó que las dificultades respondían a la topografía del lugar y a las diferencias de presión, “situación que fue resuelta con la instalación de una cañería exclusiva para el barrio, obra que ya se encuentra en funcionamiento y brinda un abastecimiento estable”.

Sobre Villa Camiares, reconoció que “el crecimiento acelerado del barrio generó una mayor demanda de agua, lo que obligó a planificar el refuerzo de la estación de bombeo existente”, aunque aclaró que “no se trata de un problema generalizado sino de sectores puntuales ubicados en zonas altas”.

Uno de los puntos más sensibles abordados fue el alto consumo de agua en la ciudad, que actualmente supera los 500 litros por habitante por día, una cifra muy superior a la recomendada. Sobre esto, Mazzinni explicó que “la falta de medidores dificulta el control y hace inviable, en ciertos días, brindar el servicio con la calidad deseada”.

En este sentido, pidió “mayor conciencia y responsabilidad a los vecinos”, remarcando que no se busca prohibir el uso de piletas, el riego o el lavado de vehículos, sino “promover prácticas más cuidadosas, como evitar el uso continuo de mangueras, reutilizar el agua y reducir el derroche innecesario”

Finalmente, subrayó el esfuerzo permanente del personal de la cooperativa, especialmente durante las crecidas del río, y llamó al acompañamiento de los usuarios para que ese trabajo se traduzca en un servicio sostenible, recordando que el agua “no es magia”, sino el resultado de un sistema complejo que requiere cuidado colectivo.