Un libro, una idea y una escuela posible: un proyecto nacido en Alta Gracia llegó al Ministerio y promete expandirse

En horas de la mañana, el ministro de Educación de la Provincia de Córdoba, Horacio Ferreyra, recibió al educador altagraciense Pedro Spinetti en un encuentro que dejó un saldo positivo y abrió el intercambio sobre nuevos enfoques pedagógicos para la escuela actual.

Durante la reunión, Spinetti hizo entrega de un ejemplar de su libro, especialmente dedicado al ministro, y compartió los principales lineamientos de su propuesta educativa, basada en una matriz pedagógica resiliente, pensada como una herramienta concreta para el trabajo en el aula.

El educador explicó que el enfoque articula pedagogía y didáctica desde una lógica práctica, flexible y transferible, permitiendo a los docentes adaptar el método a las distintas realidades institucionales, sociales y culturales. En este esquema, cada educador puede imprimir su propio sello, sin perder el marco conceptual que sostiene la propuesta.

Uno de los ejes centrales del método es la redefinición del rol docente, que pasa a ser el de acompañante y planificador de situaciones de aprendizaje. El docente diseña escenarios problemáticos y propone consignas, mientras que los estudiantes asumen un rol activo en la construcción del conocimiento.

Según detalló Spinetti, los alumnos atraviesan una serie de procesos que incluyen la búsqueda de información, el trabajo colaborativo y la toma de decisiones, avanzando mediante el ensayo y el error. El método se apoya en tres componentes centrales: la información, las emociones y los procesos de aprendizaje, que permiten desarrollar habilidades vinculadas a la resolución de situaciones. A través de estos procesos, los estudiantes ponen a prueba sus conocimientos, reflexionan y construyen respuestas, integrando el error como parte del camino formativo. En ese marco, el juego aparece como un recurso lúdico que potencia la experiencia educativa.

El enfoque pone especial énfasis en que el aprendizaje no se limite a la adquisición de contenidos, sino que promueva el desarrollo de habilidades, capacidades y hábitos transferibles a distintas situaciones de la vida cotidiana. De este modo, los estudiantes construyen marcos de referencia abiertos y flexibles que les permiten afrontar nuevos desafíos con mayor autonomía.

Desde el Ministerio de Educación, la propuesta fue recibida con interés y apertura por parte del propio ministro, quien valoró especialmente su mirada integral y su potencial para contribuir al debate sobre la renovación de las prácticas educativas en la provincia. Durante el encuentro se compartieron distintas perspectivas y se plantearon alternativas que podrían profundizarse con el tiempo de cara a una puesta en marcha integral.