Tras el cierre de Texto Fabril en Alta Gracia, un grupo de empleados se presentó en la planta y reclama el 100% de las indemnizaciones

Con la fábrica cerrada y sin autoridades en el lugar, los trabajadores llegaron este lunes a primera hora para dejar constancia de su voluntad de retomar tareas y exigir el pago completo de lo que les corresponde por ley.

Un grupo de alrededor de 30 empleados de Texto Fabril se presentó este lunes 2 de marzo a las 6 de la mañana frente a la planta, al finalizar el período de vacaciones. La escena fue directa: portones cerrados, sin actividad en el interior y sin representantes de la empresa en el lugar.

El cierre de la histórica textil —con más de 80 años de trayectoria en Alta Gracia— ya había sido confirmado días atrás. Sin embargo, este lunes marcó el primer día hábil tras el receso y el momento en que los trabajadores formalizaron su presencia para dejar constancia de su intención de trabajar.
Durante las vacaciones, varios recibieron telegramas de despido, que fueron rechazados.

Aun así, decidieron presentarse en el establecimiento y solicitar la intervención del Ministerio de Trabajo, que labró un acta con los datos de cada empleado.

El eje del conflicto: indemnización al 100%
Según manifestaron en diálogo con Mi Valle, la empresa pretende abonar el 50% de las indemnizaciones, además de realizar pagos parciales sin especificar claramente si corresponden a vacaciones, quincenas trabajadas u otros conceptos.

“Nos quieren pagar el 50% de todo. Nosotros vamos a reclamar el 100%, como corresponde”, expresó uno de los operarios, con casi 34 años de antigüedad en la firma.

En total, son unas 30 familias —la mayoría de Alta Gracia— las afectadas por la decisión empresarial. Muchos trabajadores superan las tres y hasta cuatro décadas dentro de la fábrica.

Una crisis que venía de arrastre
El proceso de deterioro no fue reciente. Reducción de horas, menos días laborales, caída en ventas y dificultades para sostener la producción fueron parte del panorama en los últimos años.

Ahora, mientras se aguardan definiciones en el ámbito del Ministerio y las negociaciones con representantes sindicales y apoderados de la empresa, el reclamo se centra en garantizar el cobro total de lo adeudado.

Este lunes, la imagen fue contundente: trabajadores en la vereda, frente a una planta cerrada que simboliza el final de una etapa industrial histórica en la ciudad.