El informe también advierte sobre la escasa participación directa de niñas, niños y adolescentes en las noticias que los involucran. Solo en el 2,13% de los casos relevados su voz aparece como fuente de información. Esta ausencia refuerza una lógica en la que la infancia es narrada por otros —adultos, especialistas o fuentes institucionales— sin incorporar su propia perspectiva.
A su vez, el estudio identifica una fuerte dependencia de fuentes como redes sociales, familiares o imágenes de cámaras de seguridad en la construcción de las noticias, lo que contribuye a enfoques más inmediatos y emocionales, en detrimento de una contextualización más profunda de los hechos.
Desde una perspectiva de derechos, los resultados plantean un desafío para los medios de comunicación: ampliar la diversidad de temas vinculados a la infancia, evitar abordajes estigmatizantes y promover la inclusión de sus voces en el debate público.
El informe se inscribe en una línea de trabajo llevada adelante durante el año 2025 entre UNICEF y la Universidad Austral. Este monitoreo analiza las narrativas mediáticas sobre infancia y adolescencia en Argentina, con el objetivo de aportar evidencia para mejorar la calidad informativa y fortalecer una comunicación respetuosa de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
En un contexto donde los medios siguen siendo actores centrales en la construcción de la agenda pública, el modo en que se representa a la infancia no solo refleja una realidad, sino que también contribuye a moldearla.
Desde una mirada periodística, incorporar la voz de niñas, niños y adolescentes no implica exponerlos ni vulnerar sus derechos, sino revisar las formas en que se construyen los relatos. Esto supone generar condiciones adecuadas para su participación, respetar su edad y su intimidad, y reconocerlos como interlocutores válidos en las noticias que los involucran. “Para periodistas y estudiantes de medios, el desafío es habilitar la escucha de las experiencias y puntos de vista de niñas, niños y adolescentes, evitando que sean siempre voces adultas las que narren por ellos.”, consideró la directora del Observatorio de la TV de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral, Gabriela Fabbro.