Sikora, crítica con Bornoroni: “No hay democracia interna en La Libertad Avanza”

Desde su casa de descanso en Potrero de Garay, Verónica Sikora volvió a marcar distancia del armado oficial de La Libertad Avanza en Córdoba y apuntó con dureza contra el diputado Gabriel Bornoroni, a quien acusó de conducir el espacio con una lógica cerrada y sin democracia interna.

La dirigente libertaria, referente de La Libertad Primero, atraviesa el inicio de 2026 fuera de la estructura formal de La Libertad Avanza en la provincia, aunque aclara que su compromiso con el proyecto de Javier Milei sigue intacto. En ese equilibrio —entre pertenencia ideológica y disputa política— Sikora asegura que su prioridad es clara: “que 2027 sea el último año del peronismo gobernando Córdoba”.

Receso en las sierras y definiciones políticas

Tras un breve descanso en las sierras, Sikora retomará su agenda política en la segunda quincena de enero. Desde su nueva vivienda, ubicada en Potrero de Garay, explicó que su distanciamiento del armado provincial no responde a diferencias con la conducción nacional, sino al manejo local del espacio.

“Javier Milei delegó la cuestión política en Karina Milei y ella, a su vez, en Bornoroni. El problema es que él tiene una actitud cerrada. No respeta la vida democrática interna de un partido”, afirmó, al explicar por qué no integra la estructura que lidera en Córdoba Gabriel Bornoroni.

“No soy rupturista, pero esto no es un monopolio”

Sikora recordó que forma parte del gobierno nacional —con un cargo en la Superintendencia de Riesgos del Trabajo— y del Consejo de la Libertad como representante de Córdoba. En ese marco, sostuvo que trabajó intensamente para integrar la lista de diputados nacionales, pero que finalmente las decisiones se tomaron con criterios que desconoce.

No le adjudico responsabilidad ni al Presidente ni a la secretaria General. Ellos están con mil cosas. El problema es el armado local”, insistió.

Consultada sobre la posibilidad de competir por fuera de LLA, fue cauta pero firme: adelantó que presentará una alternativa en Córdoba, con la intención de que sea dentro del espacio que encarna Milei, aunque sin resignar la competencia interna. “No soy rupturista. Voy a seguir trabajando porque creo que Córdoba se merece aplicar estas ideas”, señaló.

El objetivo común: terminar con el peronismo

Más allá de las tensiones, Sikora subrayó que existe un punto de coincidencia con el oficialismo libertario: desplazar al peronismo del poder provincial. “No estoy pensando en candidaturas personales. Me interesa que se vaya el peronismo después de 26 años”, dijo, descartando versiones sobre un pacto de gobernabilidad con el gobernador Martín Llaryora.

Javier Milei quiere ganar Córdoba”, remarcó, en respuesta directa a esas especulaciones.

Críticas a la oposición tradicional y al personalismo

Sikora también rechazó las acusaciones que la señalan como funcional al oficialismo provincial y cuestionó a sectores de la oposición tradicional. Sin mencionarlo como aliado, fue crítica con el rol de Luis Juez y con las disputas que atraviesan a Juntos por el Cambio en Córdoba.

En clave ideológica, planteó la necesidad de construir una alternativa “de derecha popular”, lejos del personalismo y del mero culto a los símbolos libertarios. “La gente está demandando un ‘qué van a hacer’. No alcanza con consignas; hay que explicar qué se va a hacer con Córdoba”, concluyó.

Con un armado propio que, asegura, ya tiene presencia en 18 de los 26 departamentos provinciales, Verónica Sikora vuelve a escena decidida a disputar el rumbo del liberalismo cordobés y a dar la pelea por el fin del ciclo peronista, aun cuando eso implique profundizar la interna libertaria.