En pleno debate radical, Allende marca posición sin romper: “Hoy la única manera de gobernar para la gente es con acuerdos”

En un escenario político que comienza a perfilarse rumbo a 2027, la concejal radical de Alta Gracia Lucía Allende, confirmó su alineamiento con el proyecto provincial encabezado por Rodrigo de Loredo, quien recientemente manifestó su intención de competir por la gobernación de Córdoba.

Tras participar de una reunión política en la que más de 70 concejales de distintos puntos de la provincia se congregaron en la casa del dirigente radical (que incluyó la tribuno de cuentas de Alta Gracia, Leticia Luppi y referentes de Monte Ralo, en lo local), la edil dejó en claro que su acompañamiento no es circunstancial ni táctico, sino parte de un proceso político que —según afirmó— viene consolidándose desde hace años.

En la entrevista, no solo ratificó su respaldo al posible candidato, sino que también profundizó sus críticas al oficialismo municipal de Alta Gracia y al modelo provincial vigente, habló de acuerdos políticos, marcó límites éticos personales y dejó definiciones sobre el debate interno del radicalismo frente al gobierno de Javier Milei.

Con un discurso enfocado en la necesidad de “un cambio real” tanto en la ciudad como en la provincia, la concejal plantea que el desafío no es ideológico sino de gestión, prioridades y calidad institucional.

Rodrigo de Loredo acaba de manifestar su intención de ser candidato a gobernador en 2027 y vos participaste hace pocos días de una reunión política en su casa junto a más de 70 concejales.
¿Ese encuentro marca un alineamiento político explícito de tu parte con ese proyecto provincial?

Desde hace años llevo acompañando el proyecto político de Rodrigo de Loredo, no es algo nuevo. Hay un gran equipo de referentes de toda la provincia que creemos que hay otra forma de gobernar y transformar Córdoba y el interior

En Alta Gracia, has sido muy crítica de determinadas decisiones del Ejecutivo municipal vinculadas a gestión, prioridades y ejercicio del poder. ¿Cómo compatibilizas esas críticas locales con el acompañamiento a un dirigente nacional que ha sostenido posiciones ambiguas frente al gobierno de Javier Milei, incluso acompañando iniciativas que muchos consideran concentradoras de poder?

Compatibilizar? Creo que hay muchos cambios necesarios que hay que hacer tanto en el País como acá en nuestra Ciudad. En Alta Gracia venimos de gestión Torres-Torres a Torres-Torre. Acá todo queda en familia. Nepotismo absoluto. No hay más concentracion del poder que eso. No nos olvidemos que este Intendente es el mismo que bancó en las elecciones a Massa y a la gestion kirchnerista de Alberto Fernández. Al igual que en Nación, engrosaron el poder político del gobierno, aumentando el gasto público, con creaciones de Secretarías, Direcciones y cargos donde el mayor presupuesto del área se la llevan los salarios de esos políticos. Esa “casta” de la que tanto hablan no está para nada alejado de lo que han hecho todos estos años de la gestion Torres-Torres los ultimos 13 años. La pelea en Nación es la misma que en la ciudad. Para poder cambiar todo eso, es necesario hacer acuerdos politicos, abrirse al diálogo con otros sectores y por supuesto, hay cosas en las que se va a coincidir y otras que no, como en todo.

¿Tu apoyo a De Loredo es programático, estratégico o personal?. ¿Qué pasaría si en 2027 el candidato radical no fuera él?

Mi apoyo es a la necesidad de un cambio real en la provincia frente a un desgaste de 26 años gobernando los mismos de siempre. Vamos a acompañar lo que en equipo se decida que es lo mejor. Sé que De Loredo es la persona mas capacitada y competitiva que tiene la oposicion para ganarle al peronismo ortodoxo y viejo de Córdoba.

El radicalismo atraviesa una de sus discusiones más profundas desde 1983: acompañar, negociar o confrontar al gobierno libertario. ¿Dónde te ubicas en ese debate? ¿Con o sin “peluca”?

Me ubico del lado del vecino. Que esta cansado que te suban las tasas e impuestos todos los meses, que seguis sin tener servicios básicos, barrios sin agua, sin cloacas, sin gas o asfalto, que la obra publica tiene precios altísimos, que siguen creandose cargos y cargos para sus amigos, que te dicen que estan peleando contra la inseguridad pero solo hacen show y circo porque las mismas camionetas que te presentan en un acto acá después te la llevan a otra ciudad… y así. Los vecinos estamos cansados de ese manoseo constante a todas las realidades que nos afectan.

De Loredo fue señalado por sectores del propio radicalismo como demasiado permeable a La Libertad Avanza. ¿Compartís esa lectura o cree que ese pragmatismo es hoy una virtud política?

Hoy la única manera de gobernar para la gente es con acuerdos, trabajando en conjunto con otros partidos, esa pluralidad es la que te hace entender hacia donde va el reclamo y las necesidades de los ciudadanos.

¿Crees que el radicalismo puede construir una alternativa real de poder en Córdoba sin diferenciarse con claridad del proyecto libertario nacional?

Nuestra forma de ser alternativa es identificar las prioridades que tiene la gente. En qué quiere que el Estado intervenga, en qué no, y el cómo, no mas con prácticas viejas que tanto daño han hecho.

En Alta Gracia has cuestionado decisiones que, según dijiste varias veces, carecen de diálogo, transparencia o sensibilidad social. ¿Reconocés prácticas similares a nivel nacional en el gobierno de Milei?. Y si es así, ¿por qué acompañarlas indirectamente desde el Congreso o desde alianzas políticas?

Con el gobierno de Milei tengo mis acuerdos y mis desacuerdos. No creo que la discusión vaya por ese lado. Necesitamos dejar de pensar que todo es blanco o negro porque en el medio, insisto, hay personas, hay necesidades reales que van más allá alla de partidos políticos. Y necesitamos como sociedad dejar de crear discursos de amigos y enemigos, eso ya sabemos nos hizo tanto daño.

Cuando criticás en el plano local, ¿lo haces desde una lógica de oposición o de propuesta?
¿Esa misma lógica aplica cuando se trata de decisiones del Gobierno nacional que tu espacio ha acompañado?

Mis críticas las hago en una lógica de necesidades incumplidas. De falta de un Estado Presente por el que tanto se jactaron y hoy la ciudad esta abandonada y a la deriva. Alta Gracia está sucia, está rota, está totalmente insegura con robos todos los días, está sin agua en muchos barrios por más que lo quieran ocultar, ni hablar en materia de accesibilidad que es nula; está usurpada en muchos puntos donde esta gestion de Torres y todos sus funcionarios deciden hacer silencio y mirar para otro lado. Hacer público todo esto, ¿acaso está mal? Desde mi equipo nos hemos cansado de presentar propuestas y el Ejecutivo ¿qué hace? Las guardan en un cajón. Por supuesto que vamos a seguir insistiendo en todo lo que podamos sumar para mejorar la ciudad, pero no nos olvidemos de quienes hoy gobiernan, y que los responsables de hacer estos cambios son ellos. Y tienen la decisión política de no hacerlo.

Vos presidís espacios partidarios y tenes un rol de referencia dentro del radicalismo.
¿Sentís que tenes la responsabilidad de marcar límites políticos, incluso frente a dirigentes de peso como De Loredo?

En los espacio donde participo políticamente como el Foro de Concejales no es una cuestión personalista, hay un equipo de concejales y tribunos donde trabajamos a la par y las decisiones se toman en conjunto. No se trata de poner o no límites. Tenemos muy en claro cual es nuestro objetivo de trabajo y hacia allá vamos, en dialogo con todos los dirigentes del partido y espacios propios.

Si De Loredo llegara a ser gobernador en 2027, ¿Qué cosas del actual modelo nacional no estarías dispuesta a replicar en Córdoba?

Esta buena esta pregunta pero más que de Nación preguntaría por el Gobierno de Córdoba. Qué sería el que reemplazaríamos y con quien compartiríamos obligaciones. De comenzar, la modificación que han planteado en las jubilaciones de Córdoba es de terror. Eso necesita revisarse y cambiarlo urgente porque es vergonzoso lo que ocurre en ese tema. Discapacidad ni hablar, debemos encontrar un sistema que sea beneficioso tanto para las personas que lo necesitan como también para los profesionales de discapacidad. Hoy APROSS da vergüenza. Y la gestión de Llaryora no está haciendo nada para revisar y cambiar lo que ocurre. Y en Seguridad… las puertas del Narcotráfico en Córdoba siguen abiertas sin políticas reales. Alta Gracia hoy forma parte de las ciudades del gran Córdoba, donde el delincuente va y viene como si nada. Teniendo una Policía ineficiente y una Guardia Local (que desde Provincia crearon para desligarse de sus responsabilidades) y ha quedado demostrado como ocurrio el 1 de enero aqui en la ciudad que no sirve para enfrentar el delito: exponés a empleados municipales a situaciones que pueden poner en riesgo su vida sin ser personal de la fuerza. Una locura, ¿hasta cuando?.

¿Hay algún punto —económico, institucional o social— en el que hoy digas: “hasta acá acompaño”?

Mis valores. Cuando no hay transparencia, cuando hay insensibilidad, cuando hay abuso de poder, hasta ahí llego.

Para que quede claro hacia dónde va tu construcción política: ¿Te sentís más cerca de un radicalismo socialdemócrata, institucionalista y crítico, o de un radicalismo pragmático que prioriza gobernabilidad aun a costa de tensiones ideológicas?

Soy radical, formo parte de este partido centario, mi bandera siempre va a ser alfonsinista, y entender el contexto socio-económico que estamos atravesando es entender qué nos está pidiendo la ciudadanía. El primer paso es escuchar. Hay una realidad en la que ya a nadie le interesa de qué partido sos ni dónde militás, quieren respuestas. Quieren soluciones. Quieren tener una mejor calidad de vida. Y por supuesto para lograr eso el diálogo es clave.

¿Vos acompañas a Rodrigo de Loredo como líder del radicalismo o como posible próximo gobernador de Córdoba?

Lo acompaño desde el convencimiento que es la persona capaz de encabezar todo el proceso que nos llevará a que en Córdoba, la dinastía de más de 26 de acumulación de poder se termine, y empiece a mejorar la calidad de vida de los cordobeces.