Lucía Allende acelera: respaldo a De Loredo y candidatura en la mira para 2027

La dirigente radical de Alta Gracia Lucía Allende empieza a mostrar con más nitidez su hoja de ruta política. Tras participar este sábado de la “De Loredo Session” en el Quality Espacio de la ciudad de Córdoba, la concejala dejó en claro que no solo acompaña el proyecto provincial de Rodrigo De Loredo, sino que además ya se imagina dando una pelea propia en el plano local rumbo a 2027. Allende fue electa concejal en 2023 y actualmente integra la conducción institucional del Concejo Deliberante de Alta Gracia.

El evento encabezado por De Loredo funcionó como una fuerte señal de lanzamiento político. Con una puesta poco habitual para la política cordobesa, el dirigente radical reunió a jóvenes, independientes, intendentes y referentes territoriales de distintos puntos de la provincia, en un acto que buscó marcar el inicio de una construcción sostenida hacia la Gobernación. En ese marco, Allende estuvo presente junto a otros referentes del departamento Santa María, participando de una convocatoria que mostró volumen político y vocación de armado territorial.

Luego del encuentro, la edil altagraciense trazó una lectura contundente de lo que dejó la jornada. “La sensación es que el día sábado, De Loredo arrancó su camino y su proyecto para el 27 de manera firme, sostenida y continua, no va a parar”, expresó, dejando en evidencia que para su espacio el acto no fue una simple foto, sino el inicio formal de una etapa política.

Allende consideró además que De Loredo dejó definiciones claras sobre el rumbo que pretende imprimirle a su proyecto, tanto en términos de gestión como de estrategia electoral. Según remarcó, el dirigente radical “tiene un proyecto, tiene las ideas, sabe a dónde hay que apuntar” y dejó en el escenario una decisión política concreta: empezar desde ahora a construir el camino hacia 2027. Esa interpretación se alinea con el mensaje central del acto, donde De Loredo ratificó su intención de encabezar una alternativa opositora al peronismo cordobés y propuso una competencia interna para definir al candidato más fuerte.

En sus declaraciones, Allende también puso el foco en uno de los puntos políticos más relevantes que dejó el encuentro: la necesidad de organizar un esquema competitivo dentro del espacio opositor. “Él propone generar algún estilo de interna para seleccionar el candidato más competitivo”, sostuvo, en sintonía con la postura que el propio De Loredo expresó públicamente al plantear una disputa abierta de liderazgo dentro del mapa opositor cordobés.

Pero el dato político más fuerte apareció cuando la dirigente radical salió del plano provincial y se metió de lleno en el tablero local. “Yo voy a acompañar el proyecto a nivel provincial recuperando municipios. Por eso es que quiero ser candidata a intendente en el 2027”, afirmó. La frase no pasó inadvertida: no solo ratifica su alineamiento con De Loredo, sino que instala con claridad una aspiración concreta para Alta Gracia.

La concejal fue incluso un paso más allá al vincular ambos objetivos. Para Allende, acompañar a De Loredo no significa solamente respaldar una candidatura provincial, sino construir poder territorial desde cada ciudad y comuna. “Es también la forma en que lo acompañamos a Rodrigo, recuperando los municipios que hoy están en manos del peronismo”, señaló, dejando ver que su proyecto local se piensa como parte de una estrategia más amplia de expansión radical en Córdoba.

En esa lógica, la dirigente altagraciense empieza a pararse en un lugar distinto. Ya no solo como una voz opositora en el Concejo Deliberante, sino como una figura que busca proyectarse hacia la disputa ejecutiva local. Y lo hace montada sobre una doble apuesta: fortalecer el armado provincial de De Loredo y, al mismo tiempo, empezar a construir una alternativa propia en Alta Gracia.

El acto del sábado, entonces, no solo sirvió para mostrar a De Loredo en modo candidato. También dejó a varios dirigentes del interior acomodando piezas para lo que viene. En el caso de Lucía Allende, la señal fue directa: respaldo total al proyecto provincial y una candidatura local que ya empieza a asomar sin vueltas.