La Serranita vivió un carnaval inolvidable: disfraces, premios y una noche que le ganó a la tormenta

La Comuna de La Serranita llevó adelante este domingo 15 de febrero una verdadera fiesta popular en la Cancha Grande. El Carnaval de Disfraces convocó a vecinos y turistas en una noche donde la alegría pudo más que el clima y donde la consigna fue clara: venir disfrazados y disfrutar en comunidad.
Aunque en las primeras horas la tormenta generó incertidumbre, el espíritu carnavalero no se apagó. El cielo finalmente dio tregua y la fiesta comenzó a desplegar todo su color.

El presidente comunal, Carlos Guzmán, destacó que “estos encuentros fortalecen el tejido social y reafirman que La Serranita apuesta a eventos familiares, seguros y abiertos a toda la comunidad”. Además, subrayó el compromiso del equipo organizador para que cada detalle estuviera a la altura de la propuesta.

Por su parte, la titular de Cultura y Turismo, Alejandra Miguel Lapidus, celebró el resultado de la jornada:
“En el aire se respiraba carnaval. Aunque en un primer momento nos asustó el clima, la tormenta se fue y quedó la fiesta. Estamos muy contentos de que vecinos y turistas pudieran disfrutar de una noche familiar y que tantos hayan seguido la consigna de venir disfrazados. La creatividad fue protagonista”.

Niños y adultos se entregaron al juego, al baile y a la imaginación. “Ver a grandes jugando a ser chicos nuevamente fue maravilloso”, expresó Lapidus, quien también resaltó que no solo el público se divirtió, sino también todos los trabajadores y stands que formaron parte del evento.

La noche estuvo atravesada por premios y sorpresas. Muchos asistentes fueron reconocidos por sus disfraces y por animarse a bailar, con obsequios aportados por los stands participantes. Además, se sortearon estadías en distintos destinos turísticos como La Falda, Villa Carlos Paz, Villa Cura Brochero, General Alvear y San Rafael, entre otros, ampliando el alcance y la jerarquía del carnaval.

Un dato distintivo fue que los propios stands que participaron con los mejores disfraces también fueron premiados con estadías en La Falda y en Mendoza, reconociendo así el esfuerzo y la creatividad de quienes aportaron al clima festivo.

La Serranita volvió a demostrar que cuando la comunidad se organiza y apuesta por la cultura, el resultado es una celebración que trasciende lo recreativo: se transforma en identidad, en encuentro y en proyección turística.

El Carnaval de Disfraces dejó una postal clara: más allá de cualquier pronóstico, cuando hay ganas de celebrar, la fiesta siempre encuentra su momento.