Jefes comunales de Santa María en la mesa chica de Macri

La reciente visita de Mauricio Macri a Córdoba dejó en evidencia la reconfiguración del poder dentro del PRO en la provincia. La interna partidaria, marcada por la intervención del partido y la falta de autoridades locales, ha generado un juego de alineamientos donde los liderazgos comienzan a definirse con mayor claridad.

Un día antes, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich (en una venia oficial a la diputada Laura Rodríguez Machado) pasó por Córdoba a presentar la Ley Antibarras. Sin embargo, la ausencia de referentes locales en su visita contrasta con la presencia de jefes comunales del departamento Santa María en la reunión con Macri. Esta diferencia marca una línea de poder territorial clave en la disputa interna.

Una línea y conducción que hasta hace poco tiempo ostentaba Rodríguez Machado, sin embargo parece que los referentes locales decidieron acercarse más al PRO puro y dejar la peluca de lado, cosa que se vio claramente en ambas reuniones. Teniendo en cuenta lo local, en el encuentro de Bullrich estuvieron posando para la foto el legislador Ignacio Sala, el concejal de Alta Gracia Ricardo González y su par de Malagueño Lucas Bettiol, quienes claramente están formando parte de este espacio que busca alianzas o trabaja en tandem con la Libertad Avanza. 

La vertiente de Bullrich brega por una alianza casi inmediata con la Libertad Avanza pero la falta absoluta de afinidad entre los espacios amarillos y libertarios en Alta Gracia y Santa María (con excepción de Anisacate), deja en claro que aún en caso de listas fusionadas el caos interno no se podrá evitar.

Esta presencia territorial es significativa en un contexto en el que el PRO busca reorganizarse tras la intervención. La pregunta que sobrevuela el escenario es clara: ¿de qué lado se alinearán los referentes cordobeses? Con el partido sin autoridades definidas, cada gesto y cada reunión cobra una relevancia mayor en la disputa por el liderazgo. Los jefes comunales que asistieron al encuentro con Macri marcan una tendencia que podría consolidarse en los próximos meses y ampliarse.

La falta de conducción formal dentro del PRO en Córdoba abre una batalla de posicionamientos en la que el territorio y los respaldos políticos juegan un rol clave. La guerra interna no parece tener un desenlace inmediato, pero la presencia de jefes comunales en un solo sector es una señal de hacia dónde se inclina el equilibrio de fuerzas. 
Mientras tanto, los referentes locales que aún no han tomado partido deberán definir su posición en un escenario donde el poder territorial empieza a marcar el rumbo del PRO en la provincia.