Iván Poletta: “La fiesta se sostiene más con fondos privados que públicos”

Alta Gracia. En la última noche del Encuentro Anual de Colectividades, y con el predio colmado pese a las inclemencias climáticas que marcaron esta edición, el presidente de la fiesta, Iván Poletta, dialogó con Mi Valle y trazó un balance tan sincero como contundente: “Sí, misión cumplida”.

La frase no fue una expresión al pasar. Llegó luego de días complejos, de lluvias persistentes, de una reprogramación que implicó un costo cercano al 20% adicional del presupuesto total y de una decisión política y organizativa clave: no dejar afuera a los stands ni al público que había quedado con ganas tras la suspensión del jueves.

“Fue a fuerza de corazón”, resumió Poletta, al destacar el compromiso de artesanos, artistas, trabajadores y vecinos que sostienen lo que definió como “la fiesta madre de la ciudad de Alta Gracia”. En ese sentido, celebró la masiva convocatoria de la noche final, con visitantes de distintas provincias y localidades, y un público que respondió a la reprogramación de la grilla.

Uno de los puntos centrales del balance estuvo puesto en el cobro de la entrada canjeable, una modalidad que generó debate pero que, según el presidente del encuentro, responde a una lógica de seguridad, sustentabilidad y cuidado de los recursos públicos. “Venimos trabajando para que los fondos sean cada vez más privados que públicos. Es un pedido concreto del intendente Marcos Torres y una necesidad en un contexto económico difícil”, explicó.

Poletta también se refirió a las críticas vinculadas a los precios y a la grilla artística. Reconoció que los cuestionamientos existen y son atendibles, pero defendió una decisión de fondo: priorizar el acceso de las familias por sobre la rentabilidad pura. “Sería más sencillo cobrar entradas altísimas como otros festivales, pero pensamos en la gente y en el bolsillo familiar”, sostuvo.
En cuanto a los cambios de horarios y demoras de algunos artistas, pidió comprensión y puso en valor el trabajo técnico y de producción: “Es un verdadero Tetris. Son cosas que pasan en festivales de esta magnitud”.

Consultado sobre su continuidad, Poletta dejó entrever que su ciclo podría estar cumplido, aunque aclaró que siempre estará disponible si la ciudad lo necesita. “Soy un enamorado de Alta Gracia. Esto deja huella, como me pasó a mí de chico en el Tajamar”, dijo, visiblemente emocionado.

Antes de despedirse, aceptó el desafío de definir la edición 2026 en dos palabras. No dudó: “Mucho corazón”.