Gisell, Sombra y Caminante, una tríada nómade que salió desde Alta Gracia hace un mes

Gisell Lerech es de Alta Gracia, y está llevando adelante un objetivo complejo pero emocionante y aventurero: llegar a Junín de Los Andes con Sombra y Caminante sus «fieles amigos«. Salió de la ciudad del Tajamar cerca del 15 de agosto, y hoy por hoy disfruta de los recibimientos, compañías y despedidas de paisanos en cada lugar que la reciben con los brazos abiertos.

En diálogo con Mi Valle y mientras permanece en San Luis como una de las paradas, cuenta que es la primera vez que lo hace y que si bien hay un nombre, un lugar; este movimiento que ya comenzó «no tiene un destino final».
Por otra parte, se explayó la contar qué fue lo que la movió a tomar esta decisión: «Me mueve el deseo justamente de moverme sin techo entre el cielo y la tierra. No quiero estar adentro y prefiero estar afuera andando con los caballos. Es una decisión que tomé y que la quiero sostener. Vamos a ver si la puedo sostener. ¿Por qué? Y porque creo que cuando uno decide algo no tiene que aflojar a pesar de que a veces se pone duro el camino… a veces se pone muy duro el camino. Pero bueno, a veces hay que seguir. Es así».

Por otra parte destacó que quiere «agradecer a la gente hasta hoy me ha colaborado mucho en sus casas, en sus espacios, en donde puede, en donde sea, me han colaborado para que duerma y algunos también con mis caballos. Todos, por decir, han llamado y me esperan con los caballos, así que no puedo decir nada, la gente verdaderamente ha sido muy amable».

De todos modos, el camino se va raleando a partir de ahora y todo es más desierto. Esto va complicando el viaje de Gisell, pero ella está muy lejos de bajar los brazos. «Van a ser caminos difíciles y muy desiertos, es posible que tenga que parar en ruta o no, no lo sé todavía, ya veré, pero a partir de ahora vienen caminos más difíciles. Estoy armando mi próxima ruta, voy resolviendo como puedo y haciendo camino al andar», finalizó.