El Museo Nacional Estancia Jesuítica de Alta Gracia y Casa del Virrey Liniers celebra hoy su 48º aniversario de creación, consolidándose como uno de los principales referentes culturales e históricos de la provincia de Córdoba.
Inaugurado en 1977, el museo abrió sus puertas con el objetivo de preservar y difundir el valioso legado jesuítico en la región, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000. Desde entonces, se ha convertido en un espacio de encuentro para vecinos, visitantes y turistas de todo el mundo.
Con su arquitectura colonial y sus salas cargadas de historia, el museo invita a recorrer distintos períodos de la vida social, religiosa y cultural de la antigua Estancia, que formó parte del sistema productivo desarrollado por la Compañía de Jesús en el siglo XVII.
En un mensaje difundido en redes sociales, el equipo del museo expresó su gratitud hacia la comunidad por el acompañamiento durante estas décadas: “Gracias por todo el cariño, apoyo y compromiso. En comunidad logramos conservar el patrimonio y legado jesuítico en Alta Gracia”.
De esta manera, el aniversario no solo recuerda la apertura de sus puertas, sino que también celebra la vigencia de un espacio vivo, donde el pasado, el presente y el futuro dialogan en cada visita.