Un violento intento de robo ocurrido en Alta Gracia, en un comercio 24 horas, terminó con un delincuente gravemente herido de bala y un comerciante conmocionado y bajo resguardo policial. Pero en este caso, la clave podría estar en una prueba contundente: un video que, según la defensa, reconstruye con precisión cada segundo del hecho.
De acuerdo a lo informado por los abogados defensores Andrés Paladino y Oscar Zárate, el episodio ocurrió mientras el comerciante se encontraba junto a su pareja en el local, un emprendimiento recientemente inaugurado y sostenido con esfuerzo familiar.
El agresor ingresó al comercio y exigió dinero. El comerciante, desde detrás del mostrador, se dirigió hacia la caja con la aparente intención de entregarlo. Sin embargo, la situación escaló rápidamente cuando el delincuente comenzó a amenazarlo con un arma blanca.
“Dame la plata o te apuñalo”, habría reiterado el atacante.
En ese contexto, y antes de efectuar cualquier disparo, el comerciante recibió un puntazo en la zona abdominal, aunque sin lesiones de gravedad. Fue entonces cuando, siendo legítimo usuario de armas y con su arma debidamente registrada, respondió con un único disparo calibre .380, que impactó en el rostro del agresor.
Tras el hecho, el propio comerciante dio aviso inmediato a la Policía.
El herido, por su parte, fue trasladado en primera instancia al Hospital Arturo Illia, donde recibió atención inicial, y posteriormente derivado al Hospital de Urgencias, donde permanece internado en estado grave.
La causa se encuentra bajo secreto de sumario, aunque se confirmó que la Fiscalía dispuso custodia policial tanto para el comerciante —en su domicilio y en el local— como para el agresor en el centro de salud.
Desde la defensa hacen especial hincapié en que el accionar encuadra plenamente en la figura de legítima defensa, contemplada en el artículo 34 inciso 6 del Código Penal. Sostienen que existió una agresión ilegítima, actual y con riesgo concreto para la vida, lo que justificaría la reacción. Incluso, deslizan que la Fiscalía podría no avanzar con imputación penal, al coincidir con esta interpretación.
En esa línea, el abogado Andrés Paladino, quien además es instructor de tiro, remarcó que su defendido es legítimo usuario de armas, con toda la documentación en regla y el arma debidamente registrada. Asimismo, señaló que desde ALUPROC —la Asociación de Legítimos Usuarios de Armas— se expresó respaldo al accionar, al considerar que se trató de una reacción frente a una agresión concreta.
Paladino sostuvo además que, de no haber contado con el arma, “la historia podría haber sido distinta”, en referencia al ataque con arma blanca sufrido por el comerciante. Y agregó una mirada más amplia sobre el debate: las armas en manos de personas capacitadas y dentro de la ley son herramientas de defensa, mientras que el foco de la política criminal debe estar en quienes delinquen.
Mientras la investigación avanza, el caso suma un elemento central: un registro fílmico que podría ser determinante para esclarecer lo ocurrido y definir si se trató, efectivamente, de un acto de defensa ante una situación límite.