La polémica por las bajas tarifas de Uber suma un nuevo capítulo y ya tiene eco en el Valle de Paravachasca. Conductores de Alta Gracia y localidades aledañas anunciaron que se adhieren al reclamo nacional impulsado en distintas ciudades del país, denunciando que los valores actuales de los viajes no alcanzan para cubrir los costos básicos de la actividad.
El conflicto se replica en paralelo a lo que ocurre en Rosario, donde choferes de la plataforma confirmaron un “apagón” del servicio ante la falta de actualización tarifaria. “Es imposible tener viajes a este costo”, expresó Mirta, conductora rosarina, al explicar que las tarifas llevan casi dos años sin modificaciones mientras el combustible, el mantenimiento y otros gastos aumentan de forma constante.
En Paravachasca, el mensaje de los conductores es contundente: los viajes se pagan cada vez peor y la comisión que retiene la aplicación —que ronda el 45%— vuelve inviable sostener el trabajo diario. “No es justo ni sostenible seguir trabajando así”, remarcan en el comunicado difundido por choferes autoconvocados de Alta Gracia y la región.
En ese marco, se convocó a un paro total de conductores para el martes 3 de febrero, fecha que será confirmada de manera colectiva. La medida consistirá en no conectarse a la aplicación durante todo el día, buscando generar un impacto real que obligue a la empresa a escuchar el reclamo.
Desde el sector aclararon que la protesta no está dirigida contra los usuarios, sino que apunta directamente a la empresa. Incluso, la convocatoria incluye a taxis, remises y pasajeros, con el objetivo de visibilizar una problemática que atraviesa a todo el sistema de transporte informal y de aplicaciones.
El reclamo se da en un contexto donde cada vez más personas recurren a las plataformas como salida laboral ante la falta de empleo formal. Sin embargo, los conductores advierten que, sin tarifas justas, el servicio se vuelve insostenible y pone en riesgo la continuidad de miles de trabajadores en todo el país.
