El debate por la regulación de aplicaciones de transporte sumó un nuevo capítulo este lunes en Alta Gracia, con una movilización de choferes frente a la Municipalidad y, posteriormente, una reunión del sector con concejales en el recinto del Concejo Deliberante.
Luis Argüello, uno de los voceros de los choferes autoconvocados, calificó el encuentro como positivo y señaló a Mi Valle: “Fuimos a pedir explicaciones sobre dos puntos fundamentales”. En ese sentido, explicó que uno de los principales reclamos es la ampliación del corredor de la Ruta 5 para incluir a trabajadores de localidades aledañas.
“Alta Gracia se maneja con una economía regional, donde muchas personas de localidades cercanas trabajan, estudian y consumen en la ciudad”, sostuvo, remarcando que la actual ordenanza no contempla esa dinámica.
Además, cuestionó las limitaciones vigentes: “Hoy pueden traer pasajeros a Alta Gracia, pero no pueden hacer viajes dentro de la ciudad y tienen que volverse vacíos”, lo que —según afirmó— impacta directamente en la rentabilidad del trabajo.
Otro de los puntos planteados fue el funcionamiento de las aplicaciones: “En Uber podés tener hasta cinco destinos en un mismo viaje, y eso no está contemplado en la ordenanza”. En ese sentido, consideró que la normativa fue elaborada sin la participación del sector: “Hicieron algo sin saber cómo funciona, porque no nos convocaron para opinar”.
Argüello también expresó preocupación sobre el futuro de la actividad: “Si Uber no se presenta, después de los 60 días no vamos a poder trabajar con esa aplicación, y eso nos complica”. Y agregó: “La gente usa Uber, no va a usar aplicaciones que no conoce o que no son rentables para nosotros”.
En relación al contexto regional, advirtió: “Si Alta Gracia restringe, otras localidades pueden hacer lo mismo y sería un desastre”, por lo que destacó que ya vienen realizando gestiones ante la Comunidad Regional para ampliar el alcance de la normativa.
Finalmente, indicó que desde el Concejo hubo compromiso de continuar trabajando en el tema: “Quedaron en ayudarnos a gestionar y revisar la ordenanza a medida que se ponga en funcionamiento”, aunque señaló diferencias entre los bloques: “Vemos más apertura de algunos sectores que de otros”.
El conflicto continúa en desarrollo y se espera que en las próximas semanas haya definiciones en torno a posibles modificaciones de la ordenanza vigente.