La histórica empresa textil La Texto Fabril S.A., con más de ocho décadas de presencia industrial en Alta Gracia, atraviesa uno de los capítulos más críticos de su historia. Tras el envío de cartas documento comunicando los despidos, ahora el eje del conflicto se traslada al terreno legal: el monto de las indemnizaciones.
El abogado laboralista Martín Cociglio, junto al letrado Axel Aurich, representa a un grupo de empleados afectados y confirmó que todos los trabajadores recibieron la notificación formal de despido.
“Han recibido las cartas documento comunicándoles el despido. Ahora lo que queda es ver en qué condiciones se va a realizar el pago de las indemnizaciones”, explicó Cociglio.
El núcleo de la discusión gira en torno a la aplicación del artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, invocado en el marco del procedimiento preventivo de crisis que atravesaba la firma. Este artículo permite, ante una crisis económica debidamente acreditada, abonar el 50% de la indemnización.
“Lo que intentan hacer con el procedimiento preventivo de crisis es pagar de acuerdo al artículo 247, es decir, la mitad de la indemnización”, detalló el abogado. Sin embargo, la postura de los representantes legales de los trabajadores es clara: buscarán que se abone la totalidad. “Nosotros vamos a analizar la situación y ver si se puede negociar para que les paguen el 100%”, afirmó.
Trabajadores con 20 y 30 años de antigüedad
El impacto humano no es menor. Muchos de los empleados despedidos cuentan con décadas de servicio. “Hay gente con 20, 30 años de antigüedad. Es una situación muy complicada”, señaló Cociglio, remarcando que no se trata sólo de un conflicto jurídico, sino de familias que quedan sin sustento en un contexto económico complejo.
En ese marco, explicó que legalmente el plazo para el pago de la indemnización es de cuatro días hábiles desde la notificación. No obstante, manifestó cautela respecto al cumplimiento efectivo: “No puedo afirmar si se van a cumplir los plazos. No conocemos cómo es la dinámica interna de la empresa”.
Vacaciones y otras deudas pendientes
Otro punto aún sin resolver es el cobro de vacaciones adeudadas. Según indicó el letrado, cuando el correo intentó entregar telegramas, la empresa se encontraba cerrada, por lo que todavía no hubo respuesta formal sobre ese aspecto.
Respecto al acceso al fondo de desempleo, confirmó que los trabajadores despedidos —al haber estado registrados y con aportes— podrán gestionarlo.
Cociglio confirmó que mantuvieron conversaciones con el abogado de la empresa y que se prevé una nueva reunión para intentar avanzar en una salida negociada. Mientras tanto, la incertidumbre domina el escenario. La caída de una firma emblemática no sólo deja un vacío industrial en Alta Gracia, sino también una disputa legal que podría marcar el desenlace económico de decenas de familias.
El conflicto ahora se traslada a la mesa de negociación —y eventualmente, si no hay acuerdo, al ámbito judicial.