Este sábado 11 de abril, la ciudad de Alta Gracia fue escenario de una nueva edición del tradicional Fogón Gaucho, organizado por la Agrupación Gaucha Padre Buteler, que convocó a una gran cantidad de vecinos y visitantes en una jornada colmada de cultura, identidad y emoción.
Las actividades comenzaron por la mañana con el Paseo Gaucho por las calles de la ciudad, donde tropillas y jinetes recorrieron distintos sectores llevando el espíritu criollo a cada rincón. Posteriormente, se realizó una entrega floral en homenaje al Padre José Buteler en el ingreso a la parroquia Nuestra Señora de la Merced, en un momento cargado de respeto y memoria.
Alrededor del mediodía tuvo lugar el acto protocolar de apertura en el predio “El Tuscal”, que contó con la presencia de autoridades locales, entre ellas el Ministro de Desarrollo Social Marcos Torres y el viceintendente a cargo del Departamento Ejecutivo, Jorge De Napoli.
Uno de los momentos más significativos de la jornada se vivió durante la noche con el tradicional encendido del fogón, símbolo central de este encuentro gaucho. En ese marco, se llevó adelante un emotivo homenaje a doña “Kika”, histórica integrante de la agrupación, fallecida hace poco más de un mes.
El reconocimiento reunió a su familia —hijos, nietos y seres queridos— y generó un profundo clima de emoción entre los presentes, quienes destacaron su compromiso y trayectoria dentro de la institución.
El evento, que se desarrolló en el marco del “XLI Fogón Gaucho de la Provincia de Córdoba”, fue además declarado de Interés Cultural Municipal por el Concejo Deliberante de Alta Gracia, en reconocimiento a su aporte a la preservación de las tradiciones y al fortalecimiento de la identidad cultural.
Durante las jornadas, se llevaron adelante diversas actividades como destrezas criollas, danzas tradicionales y espectáculos de música folklórica, con la participación de agrupaciones y fortines de distintas localidades.
De esta manera, el Fogón Gaucho volvió a consolidarse como una de las celebraciones más representativas de la región, reafirmando el valor de las costumbres, el encuentro comunitario y el legado del hombre de campo.



























