Alta Gracia vivió dos jornadas históricas de fe con las reliquias de Santa Bernardita

Alta Gracia fue escenario de una verdadera manifestación de fe durante las dos jornadas consecutivas —lunes y martes— en las que las reliquias de Santa Bernardita Soubirous estuvieron presentes en la Gruta de Lourdes Alta Gracia.

Desde las primeras horas de la tarde, largas filas comenzaron a formarse en silencio, en un clima de recogimiento que fue creciendo con el correr de las horas. Familias enteras, adultos mayores, jóvenes y niños se acercaron para participar de la veneración, el rezo del Rosario y la celebración de la Santa Misa.

¿Quién fue Santa Bernardita?

Bernardita Soubirous nació en 1844 en Lourdes, Francia, en el seno de una familia humilde. Con apenas 14 años afirmó haber presenciado 18 apariciones de la Virgen María en la gruta de Massabielle, en 1858.

En una de esas apariciones, la Virgen se presentó con la frase: “Yo soy la Inmaculada Concepción”, una declaración que marcó profundamente a la Iglesia Católica y dio origen a uno de los santuarios marianos más importantes del mundo.

Tras las apariciones, Bernardita ingresó a la vida religiosa como hermana de la Caridad en Nevers. Vivió con sencillez y bajo perfil, lejos de los reflectores. Falleció en 1879, a los 35 años. Fue canonizada en 1933 y su cuerpo permanece incorrupto, lo que incrementó la devoción mundial hacia su figura.

“Sentí que Lourdes estaba acá”

Las muestras de emoción fueron constantes. Entre lágrimas y abrazos, muchos fieles compartieron lo que significó este acontecimiento espiritual.

“Es una bendición que esto llegue a nuestra ciudad. No todos podemos viajar a Francia, pero hoy sentí que Lourdes estaba acá”, expresó Marta, vecina de barrio Cámara.

“Vine con mi mamá porque ella le tiene una devoción enorme. Fue muy fuerte el momento de la bendición con las reliquias. Se sentía una paz impresionante”, contó Nicolás, joven de 22 años.

Hay momentos en que uno necesita renovar la esperanza. Esto fue un regalo”, resumió otra peregrina, aún conmovida al salir del santuario.

Dos días, miles de corazones en oración

Durante ambas jornadas, el movimiento fue incesante. La veneración comenzó por la tarde y culminó con el bloque litúrgico que incluyó Rosario, Misa y bendición con las reliquias, en un santuario colmado.

Desde la organización destacaron la respuesta de la comunidad y el comportamiento respetuoso de los asistentes. “La convocatoria superó nuestras expectativas. Fue un tiempo de gracia para Alta Gracia”, señalaron.

La visita se enmarca en la peregrinación internacional de las reliquias de la santa vidente de Lourdes, que recorren distintos puntos del país, permitiendo a los fieles vivir una experiencia espiritual profunda sin salir de Argentina.

Más allá de los números, lo que quedó en evidencia fue el clima espiritual que envolvió a la ciudad. El silencio durante la veneración, los cantos durante la Misa y las expresiones de gratitud marcaron dos jornadas que muchos ya califican como “históricas”.