La investigación por la muerte de un hombre y una mujer en una vivienda de calle Paraná, en barrio Cámara de Alta Gracia este domingo, avanza bajo estricta reserva y con un dato clave: en el lugar no se registraron signos de violencia ni indicios de intervención de terceros.
Fuentes vinculadas a la causa confirmaron a Mi Valle que el Gabinete de Policía Judicial concluyó el relevamiento criminalístico en la escena y que ambos cuerpos fueron trasladados para la realización de las autopsias correspondientes, cuyos resultados serán determinantes para establecer qué ocurrió.
Sin desorden ni indicios de pelea
De acuerdo a la información recabada hasta el momento, en el domicilio “no se constató desorden, roturas ni elementos que permitan presumir una irrupción forzada o una confrontación previa”, afirmaron. Ese dato técnico es uno de los ejes centrales sobre los que ahora se apoyan las pericias.
La pareja —que estaba divorciada desde hacía aproximadamente dos años— residía en el mismo predio pero en viviendas separadas. Según se confirmó “no existían restricciones de contacto entre ellos y mantenían diálogo habitual”.
El contexto familiar y el hallazgo
La preocupación comenzó cuando la mujer dejó de responder llamados desde el día anterior. Este domingo, familiares —entre ellos hijos y sobrinos— se acercaron al lugar y se encontraron con la escena.
La información tendría relación a una autodecisión. Hoy, se analizan con cautela: “la posibilidad de un pacto suicida o la eventualidad de que uno de ellos haya causado la muerte del otro y luego se haya quitado la vida”.
Por ahora, todo es materia de pericia. Las autopsias y los informes técnicos serán los que definan la mecánica del hecho y permitan a la Fiscalía orientar la investigación con mayor precisión.
Mientras tanto, la causa continúa caratulada como muerte de etiología dudosa, a la espera de resultados científicos que permitan despejar interrogantes en un caso que conmociona a la ciudad.