El pequeño padecía hidrocefalia y había sido atendido en el Hospital Misericordia de Córdoba por un cuadro febril y vómitos. Falleció pocas horas después. La médica que lo atendió fue imputada por homicidio culposo y la historia clínica aparece como una de las piezas centrales de la investigación. La familia es de Alta Gracia y está representada por la abogada local Daniela Ferrari.
La muerte de Benjamín, un niño de Alta Gracia que padecía hidrocefalia, derivó en una causa penal que avanzó con la imputación por homicidio culposo de la médica que lo atendió horas antes del desenlace fatal.
El hecho ocurrió el 2 de septiembre de 2023 en el Hospital Misericordia de la ciudad de Córdoba. El pequeño había ingresado acompañado por su madre con un cuadro febril y vómitos de aproximadamente 24 horas de evolución.
Según consta en el requerimiento formulado en la causa, la profesional imputada habría omitido examinar determinados signos vitales y el sistema respiratorio del niño, además de no ordenar estudios complementarios que, de acuerdo con la acusación, correspondían frente al cuadro que presentaba.
La atención concluyó con una valoración de “síndrome febril”. Horas más tarde, durante la madrugada, el estado de Benjamín empeoró de manera considerable. Finalmente falleció a raíz de una insuficiencia cardiorrespiratoria secundaria a una bronconeumonía que no había sido diagnosticada durante aquella consulta.
Una condición que exigía mayores controles
Benjamín padecía hidrocefalia y tenía colocada una válvula, una condición previa que, según explicó la abogada de Alta Gracia Daniela Ferrari, debía ser especialmente tenida en cuenta ante un cuadro febril. “Cuando un niño tiene hidrocefalia y tiene una válvula, apenas hace un cuadro febril, lo primero que tenés que evaluar es que esa válvula no esté funcionando mal”, explicó Ferrari.
La letrada señaló que uno de los puntos que se analiza en la causa es si, frente a los antecedentes médicos del niño y a los síntomas que presentaba, se realizaron todos los controles y estudios necesarios. “Si tenés una válvula y tenés fiebre, no podés limitarte a un diagnóstico y mandar al paciente a su casa. Tenés que hacer todos los estudios complementarios”, sostuvo.
Según relató, durante aquella atención se habría interpretado inicialmente el cuadro como una gastroenteritis o síndrome febril y Benjamín regresó a su domicilio. “Después empieza a sentirse mal, mal, mal, y vuelven a buscar atención”, explicó. El niño falleció pocas horas más tarde.
La historia clínica, una pieza central
Uno de los elementos que adquirió especial relevancia dentro de la investigación fue la historia clínica. La abogada señaló que en este tipo de causas no solo importa lo que el profesional asegura haber realizado, sino también aquello que efectivamente quedó documentado durante la atención.
“En las causas de mala praxis médica es importantísima, para el respaldo de un médico, la historia clínica. Si en la historia clínica no constatás lo que hiciste, después eso no puede acreditarse”, afirmó.
Ese documento permite reconstruir cómo ingresó el paciente, qué síntomas tenía, qué controles fueron efectuados, qué estudios se solicitaron, cuál fue el diagnóstico y qué indicaciones se brindaron. En la causa por la muerte de Benjamín, la acusación apunta precisamente a presuntas omisiones en determinados controles y estudios que debieron haberse realizado.
Los deberes de cuidado médico
Otro de los conceptos centrales del expediente es el denominado deber de cuidado. Ferrari explicó que los profesionales de la salud tienen obligaciones legales y éticas vinculadas con la atención que deben brindar a sus pacientes.
“Los deberes de cuidado médico son las obligaciones legales y éticas que tienen los profesionales de la salud para brindar una atención segura, justa y de calidad a los pacientes”, señaló.
Según explicó, el análisis de una posible mala praxis no necesariamente se limita al momento inicial de la consulta, sino que también puede abarcar el seguimiento posterior y la respuesta médica ante una eventual complicación.
“Puede existir una mala praxis con posterioridad, cuando no se da la atención que corresponde. Todo eso forma parte de los deberes de cuidado”, sostuvo. En este caso, la Justicia deberá determinar si la profesional cumplió con esos deberes o si existieron omisiones que tuvieron incidencia en el desenlace.
Por qué la imputación es por homicidio culposo
La médica quedó imputada por homicidio culposo. Ferrari aclaró que esta figura penal no implica que haya existido intención de provocar la muerte del niño. “Eso no significa que haya tenido la intención de matar, sino que se investiga una posible negligencia en los deberes de cuidado que corresponden a la medicina, al no realizar todos los estudios que debían hacerse”, explicó.
La investigación deberá establecer ahora si existió una relación entre las presuntas omisiones atribuidas a la profesional, la falta de diagnóstico de la bronconeumonía y el fallecimiento de Benjamín.
La imputación no implica una condena y la profesional conserva su estado de inocencia mientras continúa el proceso judicial. La causa tiene además una fuerte impronta local: Benjamín y su familia son de Alta Gracia y la representación legal está a cargo de la abogada altagraciense Daniela Ferrari, quien acompaña a la familia en el proceso judicial.
