En el marco del Día de San Cayetano, vecinos y fieles de Alta Gracia participaron este viernes de una procesión en honor al santo del pan y del trabajo, una celebración que volvió a reunir a la comunidad en un clima de fe y encuentro.
La actividad tuvo como punto de referencia al Oratorio Salesiano, donde los devotos se congregaron para acompañar la tradicional celebración religiosa y elevar sus pedidos, especialmente por trabajo, alimento y bienestar para las familias.
Con estampas, imágenes y mucha esperanza, los participantes recorrieron las calles en una muestra de devoción que año tras año mantiene viva una tradición profundamente arraigada en la comunidad.
En tiempos donde muchas familias atraviesan dificultades, la figura de San Cayetano vuelve a representar para sus fieles un símbolo de esperanza, solidaridad y acompañamiento, bajo el tradicional pedido de pan y trabajo.
La jornada permitió además compartir un momento de encuentro entre vecinos, renovando una expresión de fe que trasciende generaciones y que cada 7 de agosto vuelve a ocupar un lugar especial en el calendario de la ciudad.

