Reforma en salud mental genera incertidumbre: “Podría haber más exclusión y menos acceso” señaló una especialista

La Lic. Daniela Gasparini, especialista en trata de personas, violencia de género y ciberdelito, se refirió a la situación actual de la salud mental en Argentina y expresó su preocupación ante el anuncio de un nuevo proyecto de ley impulsado por el Gobierno Nacional, del cual aún no se conocen detalles concretos.

En diálogo con el programa Stream Abierto de Mi Valle Medios junto a Lux Producciones, la profesional explicó que, ante la presentación de una nueva normativa, la legislación vigente —la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657— quedaría automáticamente derogada, lo que genera incertidumbre en el ámbito sanitario. “No sabemos cuál es el contenido del proyecto, ni quiénes fueron consultados para su elaboración”, señaló.

Gasparini destacó que la ley actual tiene como eje la protección de los derechos humanos de las personas con padecimientos mentales, promoviendo un abordaje integral y evitando prácticas como las internaciones compulsivas o la institucionalización prolongada. En este sentido, advirtió que algunos trascendidos indicarían que estos principios podrían verse modificados.

Uno de los puntos más críticos, según explicó, es el financiamiento del sistema. La especialista remarcó que actualmente no se cumple con el presupuesto mínimo destinado a salud mental, lo que ya genera dificultades en la atención. “Hoy el problema no es la ley, sino la falta de aplicación y de recursos”, afirmó.

Asimismo, alertó sobre un posible retroceso en políticas de inclusión, como el proceso de desmanicomialización, que busca integrar a los pacientes dentro del sistema de salud general. “Se podría volver a modelos de encierro o mayor exclusión, lo que sería un grave retroceso”, sostuvo.

Gasparini también hizo hincapié en el contexto actual, marcado por una creciente demanda en salud mental, especialmente en jóvenes. “Estamos atravesando una situación crítica, con altos niveles de ansiedad, consumo problemático y dificultades en el acceso a la atención”, indicó.

En ese marco, consideró fundamental abrir el debate y convocar a profesionales, instituciones y a la sociedad en general. “Las verdaderas urgencias pasan por fortalecer el sistema, garantizar recursos y trabajar en prevención”, concluyó.

La discusión sobre el futuro de la salud mental en el país se presenta como un tema clave en la agenda pública, en un contexto donde especialistas coinciden en la necesidad de políticas sostenidas, accesibles e inclusivas.