Con internas el 3 de mayo, Llaryora avanza en la reconfiguración del PJ Córdoba

El gobernador Martín Llaryora impulsa un proceso de renovación de autoridades dentro del Partido Justicialista de Córdoba que tendrá su instancia central el próximo 3 de mayo, cuando se desarrollen las internas partidarias.

Si bien desde el oficialismo se presenta como un trámite administrativo para cumplir con los plazos establecidos —los mandatos actuales vencen el 31 de marzo—, lo cierto es que el proceso encierra una estrategia política de mayor alcance.

“Habrá lista única, aunque no se descartan compulsas en circuitos puntuales”, indican fuentes partidarias, en relación a una elección que, en principio, se proyecta sin mayores tensiones, aunque con posibles disputas territoriales específicas.

La renovación del partido responde a una decisión tomada por Llaryora durante el último año, orientada a refuncionalizar la estructura partidaria y consolidar un nuevo esquema de conducción alineado con su gestión.

“El partido es una herramienta para ordenar la tropa, articular territorialmente con los propios y ratificar el liderazgo en cada rincón de la provincia”, sostienen desde su entorno.

En este marco, el recambio implicará también un desplazamiento de figuras vinculadas al exgobernador Juan Schiaretti, dando paso a dirigentes de confianza del actual mandatario.

Uno de los nombres centrales es el del legislador Facundo Torres, actual jefe de bancada de Hacemos Unidos en la Legislatura, quien sería designado como presidente alterno y tendrá a su cargo la reorganización interna del partido.

“Habrá una ‘llaryorización’ de la lista”, anticipan, en referencia a la incorporación de dirigentes alineados con el gobernador.

Más allá de la renovación formal, el trasfondo del movimiento apunta a fortalecer la estructura política de cara al escenario electoral de 2027, donde el oficialismo buscará sostener el ciclo de gobiernos peronistas en la provincia.

En ese sentido, el control del partido aparece como una herramienta clave no solo para la organización interna, sino también para la gestión de tensiones políticas y la proyección territorial del espacio.