El presidente comunal de Potrero de Garay habló del crecimiento acelerado de la localidad, de la presión sobre los servicios, de la obra de agua y de la ampliación escolar. También cuestionó los movimientos políticos opositores y sostuvo que “nadie acercó un proyecto” para mejorar la comuna.
En localidades que crecen rápido y donde las demandas aparecen todos los días, la gestión pública muchas veces se mide en algo simple: estar presente. Escuchar, explicar lo que se puede hacer y lo que todavía falta, y asumir los problemas de frente.
Esa fue la idea que atravesó buena parte de la charla con el presidente comunal de Potrero de Garay, Gerardo Martínez, durante su participación en Stream Abierto, la coproducción de Mi Valle Medios y Lux Producciones. Allí, el jefe comunal habló del crecimiento de la localidad, de las obras en marcha, de los reclamos vecinales y de los desafíos de gobernar una comunidad que no deja de expandirse.
“Gobernar es dar la cara. Cuando uno se esconde detrás de una puerta empieza el problema”, planteó Martínez al explicar cómo entiende su rol al frente de la comuna. Según señaló, en contextos complejos, con recursos limitados y demandas cada vez mayores, el vínculo directo con los vecinos se vuelve una herramienta central para sostener la gestión.
“Lo importante es escuchar, explicar por qué se puede o por qué no se puede, y tratar de buscar soluciones”, afirmó.
Quejas, pedidos y un año electoral
En ese contexto también fue consultado por los movimientos políticos que empiezan a aparecer de cara al próximo escenario electoral. Martínez dijo valorar la participación y el debate democrático, aunque sostuvo que la política local debería enfocarse más en propuestas concretas que en confrontaciones.
“Las puertas de Potrero de Garay están abiertas para todos los que quieran participar y aportar ideas”, expresó. Sin embargo, señaló que muchas veces las discusiones políticas se quedan en el plano de las críticas y no en la construcción de proyectos para la comunidad. “La política tiene que servir para mejorarle la vida a los vecinos. Si hay propuestas para que Potrero esté mejor, bienvenidas sean”, afirmó. Y fue más allá: aseguró que en casi seis años de gobierno “nadie de la oposición, de ningún color político, se llegó con un proyecto claro para hacer que Potrero esté mejor”.
En esa línea, el jefe comunal aseguró que hoy su principal prioridad sigue siendo la gestión cotidiana y el acompañamiento a una localidad que viene creciendo de manera sostenida en los últimos años.
Crecimiento, presión y urgencias
Martínez describió a Potrero como una localidad atravesada por un fuerte crecimiento demográfico impulsado por la autovía, la migración pospandemia y el atractivo residencial de la zona. Ese crecimiento, remarcó, obligó a acelerar respuestas que tal vez en otro contexto hubieran podido esperar.
Entre las principales urgencias ubicó al servicio de agua , una problemática que reconoció como una de sus mayores preocupaciones de gestión. Admitió que los faltantes en temporada alta siguen siendo un problema serio y explicó que la comuna trabaja en un máster plan de agua potable junto a privados, el Gobierno provincial y organismos de control.
Según anticipó, la expectativa es que la obra pueda comenzar entre julio y agosto, con proyección a largo plazo y contemplando la expansión futura de la localidad. “Que barrios de nuestra localidad tengan faltante de agua es algo que me preocupa y deseo a corto plazo poder solucionarlo”, señaló.
Escuela, salud y seguridad
Además del agua, Martínez hizo un repaso de otras prioridades de gestión. Confirmó que la obra en la escuela primaria se encuentra en su tramo final, con un avance estimado del 80 al 85 por ciento, y atribuyó algunas demoras a las últimas lluvias.
También destacó el fortalecimiento del sistema de salud local, la incorporación de especialidades médicas y el trabajo conjunto con la Policía, el DUAR y distintos actores de la comunidad para sostener operativos de seguridad en una comuna cada vez más grande y exigente.
En ese sentido, insistió en que Potrero no puede ser pensado ya como una pequeña comuna tradicional, sino como una localidad con demandas crecientes y complejas, donde los recursos nunca alcanzan para todo.
“No me justifico, pero no sobra nada”
Uno de los pasajes más sinceros de la entrevista fue cuando Martínez habló del contexto económico actual y del impacto que eso tiene en las cuentas comunales. Reivindicó el acompañamiento de la Provincia, remarcó la ausencia de apoyo nacional y aseguró que muchas veces deben cubrir urgencias con recursos limitados. “No nos sobra absolutamente nada”, resumió.
Aun así, sostuvo que su equipo trabaja con la tranquilidad de estar administrando “de la mejor manera posible” y con presencia en la calle, cerca del vecino, de las instituciones y de los problemas reales.
Turismo, deporte y construcción de comunidad
Martínez también puso en valor los eventos deportivos, recreativos y juveniles como parte del posicionamiento de Potrero de Garay dentro del mapa turístico y social del valle. En esa línea, destacó el impacto del CPRO Enduro, defendió la organización del evento y aseguró que, tras dialogar con los vecinos y evacuar dudas, el balance fue positivo.
Pero acaso uno de los conceptos que más repitió fue el de equipo. Un equipo que, dijo, no se limita a funcionarios, sino que incluye a la familia, a los trabajadores comunales, a las instituciones y a los vecinos que se involucran.
“Ingresamos por la puerta del frente y vamos a salir por la puerta del frente con la frente en alto”, afirmó, en un claro tono político. Con gestión, reclamos, presión vecinal y discusión preelectoral en el horizonte, Martínez eligió plantarse. No esquivó la pelea, pero dejó claro dónde quiere darla: en Potrero de Garay.